martes, 20 de septiembre de 2011

Los Expedientes Secretos X

Mi papá tiene la costumbre de pedir cosas como niño en juguetería: "¿Me compras ésto? ándale". Por eso no me extrañó que quisiera unos DVDs cuando fuimos a la tienda. Afortunadamente no costaban más de 200 pesos, así que pagué y me fuí sin poner atención a lo que acababa de comprar. Y un mes después ahí estaban los DVDs, arrumbados y sin usar, por lo que opté por verlos yo mismo. Era la temporada uno de los Expedientes Secretos X (The X-Files), serie que nunca llamó mi atención, a pesar del gran éxito que tuvo en su momento.

Eso fue hace 4 meses, y lo sé bien porque me acostumbré a ver una temporada al mes. Ahora puedo decir que es una buena serie, pero con ciertos altibajos. Cada temporada tiene episodios clave (cuatro o cinco) que revelan una conspiración global en la que están involucrados muchos personajes y que son los más interesantes. El resto son episodios de relleno en los que se investigan eventos paranormales que a veces son muy buenos y luego rayan en lo absurdo. 

Entre los episodios memorables hay uno llamado Home que es pura tensión de principio a fin y que asusta de manera involuntaria, al mostrar situaciones a las que ningún ser humano está acostumbrado. Y como al final de cada temporada aparece el creador de la serie (Chris Carter) hablando de los episodios más destacados, no me extrañó que iniciara con éste. Y, según dice, en su momento fueron no sólo censurados, sino advertidos de que estaban cayendo en la vulgaridad y el mal gusto. Aún así, Carter siguió adelante y yo le aplaudo por haber ignorado a la crítica, pues Home es el ejemplo de lo que se puede lograr cuando los guionistas no tienen miedo de llevar la historia hasta sus últimas consecuencias.

Finalmente, cuando una serie llega a su quinta temporada y sigue sorprendiendo al espectador, es que vale la pena verla. Sí, hay episodios que no están a la altura de los llamados "mitológicos", pero aún así la recomiendo. La verdad está allá afuera, pero no confíes en nadie.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

lunes, 29 de agosto de 2011

El corrido de los corridos

Hace unos días hubo una situación en la oficina. Yo no lo llamaría un despido, más bien un conflicto de intereses entre la subdirectora de arte y la empresa. Ya desde noviembre del año pasado, Mireya sospechaba que se querían deshacer de ella y yo no le creí, pero cada evento que fue ocurriendo a partir de ahí me hizo pensar que era verdad, y que en cualquier momento le darían aire. Pasó el tiempo y un martes cualquiera la hicieron venir —pues ella no cumplía un horario como todos los demás— a firmar un contrato en el que se comprometía a venir todos los días, de 10 am a 6 pm, y en el que renunciaba a los derechos de todo lo que diseñara en ese horario. Obviamente, nadie más estuvo presente en esa reunión, por lo que no sabemos a ciencia cierta qué pasó, pero el resultado fue obvio: Mireya abandonó la nave, junto con su compinche (o copiloto, según lo vean) Efrén. Hoy hago memoria y recuerdo haber llegado a este empleo gracias a ellos dos, por lo que lamento que las cosas hayan acabado así, pero también sé que todos los que laboramos por honorarios aquí no estamos haciendo antigüedad y tampoco somos parte del plan a largo plazo del patrón, así que sólo es cuestión de tiempo para que terminemos saliendo. Lo único que podemos hacer mientras eso pasa es trabajar, hacer bien las cosas y disfrutar el tiempo juntos. Y pues que les vaya bien a los caídos en combate.

lunes, 22 de agosto de 2011

martes, 2 de agosto de 2011

sábado, 11 de junio de 2011

lunes, 6 de junio de 2011

El pervertido del metro

Chale, en el metro de regreso a mi casa venía un calvo de lo más desagradable. Desde que subí al vagón se me quedó viendo como si yo fuera su ídolo y no dejó de mirarme en todo el viaje. Y lo peor fue cuando sacó su iPhone y fingió escribir un mensaje, entonces pensé: ¡Por favor, yo inventé ese truco, estúpido! Bueno, la verdad es que no suelo fotografiar extraños fingiendo escribir un mensaje, pero me dí cuenta de inmediato que eso era lo que estaba tratando de hacer. Y así fue: intentó mantener la toma fija y después brincó, cuando el sonido de ¡Click! delató su nula inteligencia.

Para colmo de males, el sujeto me hizo ver que bajaría justo en la misma estación que yo, así que esperé a que se fuera y después me dirigí cautelosamente a la salida, sólo para encontrarme con la sorpresa de que el tipo miraba con atención su teléfono en la parte alta de la escalera —quizá checando la foto que tomó minutos antes— y cuando quedó satisfecho bajó nuevamente al andén, pero por un acceso distinto. Yo por si las dudas caminé por la calle más transitada, parando en cada esquina para comprobar que no hubiera calvos siguiéndome. Quien sabe qué estuviera tramando este sujeto, pero espero no toparme con él próximamente. Caray, si me dieran una moneda por cada loco que veo en el metro ya sería millonario. :/

sábado, 4 de junio de 2011

X-men, First Class


¿Realmente hace falta otra película de X-men? Supongo que sí, al menos para quienes le sacan provecho a la licencia. Y es que, luego de ver grandes aciertos en su primera entrega, la serie empezó a decaer poco a poco, y esta no es la excepción. Al principio, First Class te hace pensar que viste una precuela interesante, pero luego empiezan a volverse evidentes sus errores y eso le resta importancia. Apenas en los primeros minutos, la película trata de repetir el inicio de la cinta original —donde Erik descubre que puede manipular el metal con la mente— pero sin el talento y la visión de Bryan Singer. Y a partir de ahí comienza un desfile de contradicciones que sólo los muy clavados amantes del comic notarán. Sin embargo no es una mala película, pero quizá debió cambiar su nombre a X-men Origins: Magneto, pues nadie más en la historia tiene el mismo peso que él. Charles Xavier es apenas un patiño de Erik, gritando hasta el cansancio: "¡Ya estuvo! ¡que yaaaaa, wey!" sin recibir respuesta de su compa. Los nuevos mutantes son medianamente interesantes pero son desaprovechados por completo, como es el caso de Havoc (hermano mayor de Cyclops) o los miembros de Hellfire Club.

Y no quiero arruinar el final para quienes aún no la han visto, pero yo esperaba más de un villano cuyo poder es absorber energía y después liberarla de forma destructiva. Supongo que fue un buen intento mal elaborado. ¡Ah! y ese cameo de Wolverine, aunque ocurrente, no aporta nada a la historia. Ni modo, ahí pala otra.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Condenado SAT

Yo siempre he visto a Hacienda como el típico chamaquito de primaria que dice: ¡Ah! ¿Traes lana? Viene el 20%, menso. Y si te atreves a preguntar ¿por qué? te dice: Porque sino te pongo unos madrazos. Y tú: aaaah, bueno pues... toma. Y es que si lo piensan, nos han acostumbrado a que si ganas varo tienes que caerle con una parte... o te ponen tus madrazos (en forma de multas, sanciones o hasta cárcel). Y sí, habrá quien defienda al sistema diciendo: Todos debemos cooperar para hacer de éste un país mejor, pero yo no veo claro. Supuestamente, se invierte en obra pública, pero veo las calles llenas de baches y agujeros —debido a que el asfalto es mucho más barato. Y también mucho más corriente— y me siento estafado. Supuestamente, se invierte en salud, pero veo el servicio que dan el IMSS y el ISSSTE y es patético. Y luego veo los sueldazos que tienen muchos mañosos en el gobierno, y que sale del bolsillo de los contribuyentes, y menos dan ganas de pagar impuestos.

Para colmo de males, el SAT lo complica todo. No les basta con poner la mano y esperar que le REGALES dinero, nooooo, aparte te hacen perder el tiempo (y la paciencia) con sus trámites ridículos. Y ya mejor ni sigo porque más me enojo. Y no es que defienda la evasión de impuestos, pero si quieren que las cosas marchen, deben cuidar al contribuyente. Que nos roben pero de forma organizada. Ellos son los interesados, no uno.

lunes, 25 de abril de 2011

Sonic Boom!

Dos días antes de empezar las vacaciones oí unos ruidos raros del otro lado de mi pared, como si alguien estuviera arrancando el yeso. No me habría preocupado de no ser porque empezó a las 3 am y el ruido no me dejó dormir. Entonces pensé: "Mta, cuando no son los vagos de la tiendita, son ratas en la pared". Esperé hasta que salió el sol y subí a la sotea para evaluar la situación. Y apenas subí, una viejita chismosa en la otra casa preguntó: —¿Oyó los ruidos, joven? Y yo: —Hey, parece que están haciendo un nido ahí adentro. Luego me fui a trabajar y me olvidé de todo hasta la noche siguiente, cuando empezó de nuevo el bendito ruido. Entonces dije: —Canijas ratas, se van a morir. Y para cumplir mi amenaza compré veneno para ratas, que pensaba aplicar en el agujero arriba de la tienda al día siguiente, cuando nadie viera. Sin embargo, alguien se apuró a decir: —Te vas a meter en una bronca porque no puedes echar veneno en la vía pública. Y yo: —¿En serio? mmm, que la...

Luego vino otra nocha... y otra fiesta allí dentro. Y justo cuando estaba por tirar la toalla pensé: —Ah, chin... ¿que no los parientes tienen una bocina ultrasónica? Y que corro por ella. Entonces la conecté, subí el volumen al máximo y las malditas huyeron como ratas que son. Y es que la bocina produce frecuencias que la gente no distingue pero que los bichos simplemente no soportan. Ahora soy feliz, ojalá la bocina también funcionara en vagos y ninis, jajaja.

lunes, 28 de marzo de 2011

Sucker Punch


"No estarás preparado", esa es la frase con que promocionan esta... cosa. Y tienen razón, no hay forma de prepararse para perder 2 horas de tu vida, más los 60-70 pesos del cinito y las palomas. Pero, antes de criticar la película, empezaré por criticar a su director: Zack Snyder, quien pensó que tenía el talento suficiente para convertir una idea loca en una experiencia inolvidable. Y seguramente ignoró a todos aquellos que dijeron: "Oye, hermano, creo que a tu historia le falta algo ¿no? o más bien le sobra mucho". Incluso me imagino a Snyder diciéndoles a todos: "Cállense, bola de obtusos. Mi guión está super chingón". Y ahí están las consecuencias. Ahora, como dijera un crítico de cine por allí, yo quería que me gustara Sucker Punch, en serio, pero nunca sentí la menor empatía por estas chamacas ni por su causa. De hecho, no me importaba si se salían con la suya o morían en el intento... y en eso también culpo al director, por no exprimirles algo de emoción a estas señoritas. Sucker Punch es una película gris y lenta que nunca termina de tomar sentido, ni siquiera después de su final "chamalanesco" (o sea, al puro estilo de M. Night Shyamalan). Y sí, tiene harta acción y 2-3 buenas rolas, pero ni con eso se salva de ser un experimento fallido. Incluso abusa de las peleas en cámara lenta. Y como cada una es totalmente ajena a la anterior, ni siquiera te emociona ver perder a los villanos, que son simples costales para practicar boxeo y tiro al blanco. Yo esperaría a que la pasen por TV para que no gasten un peso en ella. Ya dije.

domingo, 31 de octubre de 2010

¡En tu cara, Dead Rising!

Al parecer muchos usuarios abandonaron sus blogs por culpa de Facebook. Yo, la verdá, dejé el mío por flojera y por no tener mucho que contar, pero también admito que tengo feis y que suelo checarlo tres o cuatro veces al día, por la mera curiosidad de saber qué hay de nuevo por allá. Pero, independientemente de esos sin sentidos, prometí que haría un post en el momento que terminara un juego que me ha atormentado por más de un mes. ¿Y qué creen? Ya lo acabé.

Sí, yo sé que a nadie aquí le importan los juegos, pero ¿saben qué? me vale. Pocas veces aparece un juego que te hace odiarlo y amarlo al mismo tiempo, y eso es Dead Rising: una pesadilla que parece no tener final, y que debes repetir hasta el cansancio si quieres sentir que en verdad la superaste. Sin embargo, debo admitir que no es un juego imposible. De hecho, es bastante disfrutable si eres un jugador casual que sólo quiere divertirse, pero quienes buscamos sacarle todo el provecho (léase: obsesionados sin vida social) acabamos "malitos de los nervios" por culpa de la gran cantidad de cosas por hacer, del poco tiempo para hacerlas y de que en cualquier momento se puede ir al diablo tu aventura por culpa de lo tontos que son los humanos que tratas de sacar con vida de un centro comercial infestado de zombies. Aquí guardar tus progresos es o-bli-ta-to-rio, si no quieres hacerte una úlcera por tantos corajes. Por eso quería dejar un mensaje para la posteridad, para recordar el día que estuve 14 horas continuas mentando madres y sufriendo de principio a fin. Y para que vean que sí lo hice, hasta saqué video del logro más difícil de todos. Nota: el juego no te deja guardar tu progreso en esta modalidad, por lo que debes seguir hasta el final, y no quedarte sin luz, como me pasó la primera vez que lo intenté. Espero no tener que repetir esa hazaña jamás en mi vida, pero ahora que todo acabó estoy feliz... y muy desvelado. Y si no fuera por culpa de mis vecinos y su fiesta, ya estaría dormido. Pero con ese escándalo prefiero aprovechar para subir este post. Y a ver que se me ocurre después, jaja. Nos vemos.


lunes, 11 de octubre de 2010

Un mes de cumpleaños

Paque no se quejen de que ya ni pelo el blog, les cuento que este mes fue de cumpleaños. El 16 de septiembre fue el de Abi, para lo cual nos desplazamos a Tlalnepantla con todo y Xbox, con el fin de festejar cantando/berreando toda la noche. Por cierto, gracias a don Arturo y su GPS, pues de otra forma no creo que se hubiera podido. Y, aunque no crean, la fiesta empezó a las 7 pm y terminó a las 7 am. Dormí dos horas y a las 9 am ya estaba de pie, listo para la siguiente (che loco). Luego vino el de Lia (26 de sep), por lo que me lancé a Jiutepec, Morelos, a una plaza muy mona, con cascada y todo. Ese día comimos en Italliani´s y hasta pastel gratis nos dieron. Y no es por nada, pero qué rico estuvo, mejor que en cualquier otra de las sucursales que haya visitado con anterioridad. Y aquí voy a tener que agradecer a Fabiola, pues me dio un tip para el regalo perfecto. Pero no todo es miel sobre hojuelas, pues ese mismo fin vino a México la Mireyita del Carmen, famosa bloguera con la que iba a reunirme y por diversas cuestiones ya no se pudo (perdooooooón, amiga). Pero weno, su cumple fue el 27 de sep y la felicité vía Facebook (como sea, se la pasó chido acá, en el DF). Y luego vino el de Lili, que lo celebró con Rena en Mexicali. Felicidades a las dos por esa reunión tan esperada. Y ya para terminar, ayer fue el de mi hermano. ¿Y qué creen? cayó en el día 10 del mes 10 del año 10. Nomás faltaba que hubiera nacido a las 10 am/pm ¿no? jaja.

Y pues ya fue todo. ¿Qué tal? Mucha fiesta ¿no? Y pues ya el mes que entra me toca a mí: 15 de noviembre. De hecho estoy pensando festejarlo fuera del DF, así que se aceptan sugerencias. Bueno, ahí nos vemos.

domingo, 4 de abril de 2010

Este post es patrocinado por...

¿Qué creen, banda? Por fin me cambié (¡eeeeeeeeh!), luego de hacer un montón de corajes, ver un chorro de depas feos y pensar que pasaría el resto de mi vida viviendo en casa de mi mamá (jajaja, que exagerado). Y créanme que fue amor a primera vista, pues apenas puse un pie en el recinto sagrado, dije: ¡Aquí mero! ¡Agüelita, mi café! Claro que hizo falta meterle un varo para dejar más decoroso el asunto, pero yo lo veo más como una inversión que como un gasto inútil. Y mejor no les digo cuanto gasté o se van a traumar. De hecho, yo me traumé al tercer día de andar aflojando la morralla, pensando: ¿Adónde diablos se fue toda esa lana? :p

Por cierto, quiero aprovechar este momento de paz y tranquilidad para decirles que no crean esa basura de "muebles fáciles de armar". Eso no existe, es pura mentira. Los que yo compré no tenían nada de fáciles, y si quedaron chidos fue gracias a que los armó alguien que ya le sabe a eso (y aún así se tardó un día con cada mueble). Si por mí fuera, habría aventado las piezas por la ventana a la media hora de estar viendo las instrucciones de ensamblado, que estos amigos hacen bien complicadas para ver que cara hacemos al tratar de unir los puntos (les escupo, fabricantes manchados). Pero bueno, ya estoy por acá, luego de cuatro días de acción intensa. Y hoy (casi tres años después) por fin puedo decir que estoy viviendo por mi cuenta, sin andar de arrimado en casa ajena o rentando un cuarto todo gacho que huele a pura humedad. De entrada, el edificio se ve muy tranquilo, los vecinos parecen gente decente (o fingen muy bien) y la calle no está nada mal, salvo que tengo a las sexy servidoras de Tlalpan a 40 metros de distancia (nota mental: ¿y cuál es el problema con eso, mi chavo? jajaja). Ya luego les cuento como me va por estos rumbos... y quizá hasta les suba un video del depa si me agarran de buenas. Ah, ya para despedirme les cuento que este post fue patrocinado por algún vecino confiado, pues aún no tengo internet en casa, por lo que me colgué de una conexión abierta. Gracias vecinos, por ser tan confiados y no ponerle candado a su red inalámbrica, jeje. ^_^

martes, 16 de marzo de 2010

¡¡¡ Puras sonseras !!!

La frase célebre de mi difunta abuela era "puras sonseras", que usaba para quejarse de cualquier bronca que se interpusiera entre ella y su telenovela. Y me acordé porque la he estado usando muchos estos días, les cuento: Para empezar, ¿recuerdan mi sueño de cambiarme al edificio en San Cosme? Pues se fue al diablo cuando me puse en contacto con la gente que renta los departamentos. Llamé, pregunté y un viejillo malhumorado se apuró a decir: ¡Aquí no se está rentando nada! ¿Quién le dijo?. Y yo inocentemente respondí: Conozco a las personas que van a desocupar los departamentos. Grave error, pues nadie en el edificio quería a esos weyes y seguramente pensaron que yo era igual de reventado y conflictivo, pero la verdad es que a mí tampoco me caían bien y estaba feliz de ya no tener que verlos. Sin embargo, la posibilidad de irme payá —luego del trato cordial del viejillo sangrón— se redujo a 0.01%, por lo que mejor empecé a checar otras opciones. Total que acabé viendo depas en Narvarte y encontré "el perfecto", salvo por el pequeño inconveniente de que costaba 6 mil pesos mensuales (el doble de lo que solía pagar). Y a pesar de que sabía que me iba a salir carísimo, fuí muy decidido a rentarlo... sólo para encontrarme con la novedad de que ya me lo habían ganado. Entonces dije: Bueno, pues me quedo con el segundo mejor. Pero, ¿qué creen? Me habían dado mal el precio y costaba más que el de 6 mil. ¡Maldición! Y yo sin un rumi que me hiciera el paro con la mitad de los gastos. :p

Total que acabé regresando al edificio que menos me había gustado de mi recorrido inicial, y luego de un encuentro tragicómico con la portera, le eché ojo al que podría ser "el efectivo". Si acaso se dignan rentármelo, les estaré presumiendo mi nueva casa en los próximos días. Ah, y por si no les había contado: resultó contraproducente decirle a mi odioso ex casero que estaba buscando depa, pues me desalojó 3 días antes de que se completara mi último mes con la excusa de que quería pintar para cuando llegara su nuevo inquilino. ¡¡¡ Puras sonseras !!! Lo bueno que me pude cobrar las jaladas que me hizo el puñal ese, jejeje. Adieu.