
Hace unos días estaba en el pasillo de los cereales de Wal-Mart y noté que tenían Lucky Charms, un cereal para niños que no venden en cualquier parte... y que me gusta mucho. Pero ¿qué pasó? Antes siquiera de intentar tocarlo, mi lado racional me ordenó que llevara Special K, el cual es mucho más barato y saludable, supuestamente. La verdad me habría encantado comprar Lucky Charm y darme el gusto de sentirme niño otra vez, pero temo que ya llegué a esa edad en la que la sensatez domina al comportamiento y tuve que decirle adiós al duendecillo irlandés. Ah, pero eso sí, mi lado rebelde me hizo ignorar al racional y terminé comprando Honey Bunches, una mezcolanza tipo Crusli que también me gusta mucho. Como ven, nomás yo me entiendo en gustos y excentricidades. :p
Claro que los Honey Bunches no duran nada, pero me traen recuerdos de otros tiempos (como aquél viaje a Chetumál) y aparte saben bien rico. Pero ahora que ya se acabaron tendré que seguir de nuevo con el plan Special K... no por dieta sino porque saben mejor que los Corn-Flakes del gallo y cuestan casi igual, jejeje. Nos vemos. Ah, hoy cumplí mi primer mes viviendo solo. :p







