miércoles, 20 de junio de 2012

Prometeo (segunda ronda de insultos)

Sí, Prometeo es tan mala que merece un análisis más profundo, aunque sea sólo para confirmar que en verdad es muy mala. Para empezar, ¿quién dijo que una película de la serie Aliens debía seguir un mismo patrón? Es decir: ¿por qué usar a un androide "malicioso" que pierde la cabeza tanto en su actitud como en su destino trágico? Eso ya lo vimos antes y sí, causó impacto en el público por ser algo totalmente inesperado, pero recurrir a ello otra vez sólo delata una total falta de imaginación del guionista, quien perdió la oportunidad de hacer una historia increíble por "homenajear" a la película Alien cada cinco minutos. Por otro lado, Prometeo sufre del mismo mal que los episodios I, II y III de Star Wars: el avance técnico del pasado es más notable que el del futuro. ¿Cómo explican eso? ¿Acaso hubo un holocausto que provocó un retraso tecnológico? Y es obvio que en 1979 nadie sabía que algún día existiría la pantalla táctil, pero de Prometeo a Alien hay un cambio radical en su concepción futurista. Y eso que la historia de Prometeo ocurre muchos años antes que Alien.

Respecto al elenco, tengo una duda: ¿Charlize Theron aceptó el papel porque creyó en el proyecto o porque no le quedó de otra? Pues, a mi parecer, su personaje no es el de una hija ambiciosa sino de un androide apático. Quizá una palmera habría logrado ese mismo efecto y sin cobrar un peso. Irónicamente, el verdadero androide muestra más emociones que Charlize y que el resto del reparto. Y ya por último: ¿cómo se atreven a sugerir que los aliens fueron producto de un experimento fallido? Esa fue la peor decisión que pudieron tomar pues descarta la posibilidad de que vinieran de un mundo hostil y misterioso. No, fueron creados en un laboratorio con fines militares. Nomás faltó que los alienígenas se volvieran zombies en el intento. Y de las implicaciones de sufrir una operación de abdomen automatizada y salir con la energía para seguir corriendo mejor ni hablamos. Ya, admitanlo: Prometeo es mala por donde lo vean. Un clavo más en el ataud de una serie que tuvo tres partes buenas y luego se fue al hoyo. ¡Muy mal, Ridley!

sábado, 16 de junio de 2012

Prometeo (2012)


Si aún no han visto la película Prometeo en el cine les aviso que no vale la pena —para que no pierdan su valioso tiempo y dinero— y les explico por qué. Para empezar, la película se sabotea a sí misma, al mostrar escenas que muchos ligamos con Alien (también dirigida por Ridley Scott), por lo que nos ilusionó con la promesa de una precuela que terminó siendo un fiasco. Bueno, Prometeo quizá sí sea la precuela de Alien, pero no es la obra maestra que todos esperaban. Imaginen una película de la serie Aliens pero sin aliens, totalmente predecible y llena de los viejos clichés, como el androide de dudosa moral que termina hecho pedazos, una única superviviente al puro estilo Ripley y una corporación ambiciosa que sólo provoca muerte y destrucción con sus malas decisiones. 

Tal vez su único punto a favor sea la eterna pregunta de ¿quiénes somos y de dónde venimos? ¿Dios es realmente nuestro creador? Pues, como bien dicen en algún momento: "cualquiera con una muestra de ADN y medio cerebro puede crear vida". También resulta interesante ver la reacción del alienígena, quien sin decir una palabra transmite la pena que le da haber jugado a ser Dios y, en su arrogancia, crear una aberración aún más peligrosa que los mismos aliens: el ser humano. Y la prueba está en que aquel gigante musculoso intenta huir del planeta, sólo para ser embestido por la nave Prometeo, quienes juraban que estaba a punto de ir a la Tierra a destruirla. Desafortunadamente, aquel intento sólo convirtió a esta nueva historia en una parodia de Resident Evil, donde la ambición de crear al arma biológica perfecta termina con la vida de todo el que lo intenta. Con razón Metacritic le puso 6 de calificación. Yo estoy completamente de acuerdo.

PD. Esta es la primera película que veo en un cine 4dx y me pareció una experiencia muy ocurrente, plagada de toques dramáticos que buscan involucrarte aún más en la trama. Sin embargo, no me gustó que el asiento te aplique castigos durante ciertos momentos clave, pues sólo te distrae y te hace sentir como si detrás hubiera alguien pateando tu butaca. :p

viernes, 15 de junio de 2012

Un plan de pagos seguro

Una amiga que está por entrar a trabajar me preguntó si sería buena idea comprar una computadora portátil a crédito y de inmediato le respondí que no. Traten de evitar el crédito lo más que puedan —a menos que ya sean inversionistas expertos— pues, sin importar lo que les prometan bancos y tiendas, acabarán pagando el doble debido a sus altos intereses. Pero como la idea no es privarla de las cosas que necesita para trabajar, le propuse un plan de pagos alterno que comparto con ustedes:

Primero le pregunté cuánto podría pagar al mes por la compra: $600 pesos. Enseguida busqué la tienda que diera el mejor precio: Sam´s Club, donde la Mac Book Pro tiene un valor de $17,999 pesos. Obviamente, ahorrar para pagar al contado no es una opción, pues ella necesita la máquina hoy, no hasta dentro de 3 años, así que pensé en el financiamiento de familiares o amigos. Eso no es pedir prestado pues habrá una ganancia garantizada para quien ponga el dinero. El plan de pagos es así: Sam´s Club tiene la promoción de 12 meses sin intereses en la marca Apple, por lo que el pago mensual sería de $1,499.91. Si resta $600 pesos a esa suma quedarían $899.91, y si multiplicamos esa cifra por los 12 pagos, nos da $10,798.80. Hasta aquí el plan es bastante simple: pagar entre ella y otra persona la cuota mensual, pero ¿qué pasaría si la otra persona aporta el total de su parte desde un principio? Entonces ella podría usar el capital para cubrir los pagos de esta forma:

10,798.80 / 1,499.91 = 7.19. Es decir, podría cubrir los primeros 7 pagos con capital financiado por otra persona. Y si durante esos 7 meses se dedicara a ahorrar $600 pesos, podría cubrir los siguientes 3 pagos mensuales. 600 x 7 =  4,200 / 1,499.91 = 2.80. Sólo haría falta cubrir una diferencia de $299.73 pesos en el pago número 10. Y como seguramente su situación económica sería mucho mejor después de 11 meses de trabajo, podría cubrir el pago 11 y 12 completos sin ningún problema. Y si puede pagar $1,499.91 cada mes, no tendría problema en seguir dando pagos similares para regresar el dinero de la inversión. Serían necesarios 7 pagos de $1,542.68 para terminar con la deuda, y uno más por concepto de rendimiento para el inversionista.

Claro que ya han pasado 20 meses (12 del pago de la computadora, 7 del pago de financiamiento y 1 más de rendimiento), pero $1,542.68 representa un rendimiento de 14.3%. Esa ganancia jamás la habría obtenido invirtiendo en cetes, pagarés o meta ahorro de un banco, quienes no pagan más de 4% al año. Quien sepa de inversiones con gusto apoyaría un plan con esas condiciones, pues prácticamente está libre de riesgo. Si no se han mareado con tanta cuenta, les comparto el correo donde le explico todo a mi amiga en la sección de comentarios. Nos vemos.

martes, 5 de junio de 2012

Pésimos clientes

Hace poco escuché un podcast que me pareció buenísimo, pues habla sobre la experiencia de lidiar con malos clientes cuando trabajas por tu cuenta (lo que se conoce como el frilanceo). Y dan muy buenos consejos para evitar a estos personajes, por lo que no tiene caso intentar ampliar más el tema. De hecho, mi intención es compartir con ustedes algunas de mis experiencias como diseñador independiente. Hoy ya me puedo reir de ellas, pero les aseguro que en su momento fueron verdaderas pesadillas que me provocaron más de un disgusto, pero que sirvieron para entender mejor el negocio y ser más precavido. Básicamente, son tres las peores vivencias que tuve con malos clientes:

1. El que te pide apoyo mientras su negocio se vuelve redituable. Es decir, que trabajes gratis para él mientras empieza a generar dinero para pagarte. En este caso, el trato fue diseñar tres revistas (sin cobrar un peso) con las que esta persona se daría a conocer en el mercado. Y a pesar de que fue mi debut como diseñador editorial, el resultado fue extraordinario. La revista se volvió un éxito, pero su creador insistió siempre en que no le salían las cuentas, por lo que nunca pagó más de lo mínimo aceptable. Este es el tipo de cliente que sólo busca abaratar los costos. Y aunque para el diseñador novato signifique la oportunidad de aprender y practicar, se trata de una relación en la que uno entrega el alma y la otra persona sólo busca su propia convenciencia.

2. El que tarda demasiado tiempo en pagar. Pretextos hay muchos, pero cuando tardan más de 30 días en pagar por un proyecto, es que algo está mal. Y como esta persona vio que nadie se quejaba de esperar un mes, empezó a tardarse cada día más. Sobre la marcha me dí cuenta de que usaba el dinero del proyecto 1 para mantener a su familia, y luego esperaba el pago del proyecto 2 para cubrir su deuda con quienes realizaron el trabajo. Obviamente, el sujeto fue perdiendo el apoyo de quienes formaban su equipo base, pues no tenía sentido realizar una labor que tardaría 60 o 90 días en dejar ganancias. Y lo peor vino cuando el individuo empezó a olvidar que nos debía dinero, pero igual seguía buscándonos para nuevos proyectos. Entonces sí lo mandé al diablo.

3. El que busca una sociedad de conveniencia. Y que consiste en que yo hago todo el trabajo y tú te encargas de recibir los aplausos y el dinero. Esto me ocurrió dos veces. En la primera me enfoqué en el diseño y me olvidé de la contabilidad, por lo que mi socio aprovechó para ganar más de lo acordado sin hacer absolutamente nada. Obviamente, la sociedad terminó mal. La segunda vez ya tenía más experiencia y pude descubrir el engaño a tiempo, ya que este sujeto pretendía incursionar en el mercado de los proyectos urgentes (los famosos bomberazos), sin tener un peso en la bolsa. Es decir: yo te llamo cuando necesite algo de ti, sin importar el día o la hora, y tú resuelves el problema por tu cuenta. Y si agregamos que el individuo tenía muy mal caracter, esa era una fórmula para el desastre, por lo que me limité a no volver a contestar sus llamadas.

Como ven, siempre habrá gente que se cree muy lista, pero una cosa es ser abusado y otra ser abusivo. Por eso, cuando vean que una situación no les favorece, digan que no y sigan su camino. Claro que nadie aprende en cabeza ajena, pero no tienen que hacerse una úlcera para entender que hay clientes que simplemente no valen la pena, créanme.